lunes, 10 de julio de 2017

EN VILO


Montada sobre un sepulcral silencio 
una madrugada 
después otra, después otra más 
y así sucesivamente…
se acoplaron el día y la noche 
con un aire de  vil crueldad
vagando por las orillas 
del abierto ventanal 
sin una letra, ni una palabra 
ni una frase de amistad 
menos una de amor 
siquiera pintada con cal. 
Pero a sus ruegos 
de un mejor destino 
acudió sin desatino 
un duende angelical 
la despertó a las tres 
invitándola a navegar 
por el mar de las gaviotas 
concurrieron las marmotas 
con dulces de toda clase 
con flores en la alfombra
y aromando el universo
en cada mano una rosa. 
                                Malania

REMANDO



Desde la puerta del granero
hasta la muralla del castillo
el hombre forzaba sus músculos
remando en la triste galera.
Los cuadernales ordenaban letras
mojadas con ron y vino tinto
formando palabras incoherentes
colgadas del flujo de un aire ido.
Con poleas y aparejos
quiso adornar el castillo
se perdió en el intento
en innumerables mares vecinos
Lo  terminó pavonando
con aroma de tabonucos
y rodajas de membrillo
y a las resonantes velas
con la espuma de su estela.
                                     Malania

sábado, 8 de julio de 2017

BARILOCHE


El aire frío del terreno erizado
va masticando los últimos rayos del sol
penetrando por las rendijas de las ventanas.
Algunos transeúntes vagan por las calles
arropándose con el coraje de una caldera.
Hasta los perros ivernan bajo los tejados grises
mientras la nieve pulula
sobre las cúpulas montañosas 
de la cadena irregular del horizonte.
Tu calor ayudaría a paliar el intenso frío.


                                                                 Malania

jueves, 6 de julio de 2017

AIRE ALCANFORADO


Escardando en la tierra florecida 
las especies mustias de las vívidas
atravesaron los huertos de la llanura 
descendieron entre los olivos
y los árboles de alcanfor y de mirra 
deshaciendo su vida como nieve en  el fuego. 
Ya no me engaño a mí mismo, dijo en voz baja
ni a mí, balbuceó ella con languidez y tristeza 
Mi fe ya no está donde estaba

                                                                 Malania

UN HOY DIFERENTE


Bajo un cielo inquieto 
con síntomas ocasionales 
del regreso de buenos pronósticos 
soportando el parpadeo pasional de Venus  
con vientos cálidos en el mismísimo invierno 
se cerró la lluvia en su pompa vitral  
y la mala mañana desapareció 
empalagada por el beso de las mariposas 
Texto:  Malania
Fotografía: gentileza Juan Hernández

miércoles, 5 de julio de 2017

EXCELSO


Los dos se apiñaron en el recodo
el frío arrancaba suspiros 
mientras  ambos  
oteaban minuciosamente sus orillas 
para encender el fuego más íntimo. 
Así aguardaron el sol del mediodía.
La claridad de una diferente jornada 
se techaba de blanco y oro 
con destellos plateados que refulgían 
del inigualable fulgor de sus cabellos claros
sobre una dulce almohada 
y ensortijados hilos dorados 
bajo el manto estampado de las sábanas. 
El cielo se había encendido 
con reflejos de un sol mezquino.
                                                            Malania

CLAREABA LA NOCHE


El caballero del castillo 
atravesó aquel desierto imposible 
sin hacer ruido 
tratando de ser invisible.
Alcanzó el túnel del tiempo
tras escudriñar la bahía lejana
y se enfrentó al viento.
En un reguero de hojas amarillas 
de un otoño recién amanecido
condenado a no conocer la vida 
por derecho sino por el revés
descifró las costuras de sus días
condenado a corregir los hilos 
de las tramas de su porvenir en caída. 
Nunca, de su poder sería el dueño 
de eso estaba convencido 
porque en algún día de cierto año
 le habían hurtado los sueños.
Cansado, reflejó en un espejo de agua
la expresión de su amargo semblante 
oscureciendo  con su sombra 
los bellos recuerdos de pasión fulgurante.
Las mariposas  acompañaron su paso lento 
desparramando sus colores 
por  sobre las hojas ya muertas 
de color azul amarronado y cruento.
                                                                 Malania