viernes, 22 de junio de 2018

EL SUEÑO DE MAHARAJÁ



En una noche oscura y fría
Lina sentía el respirar de los gorriones
a través de la ventanilla de cristales empañados
en un bosque de almendros
rodeado por un prado de margaritas silvestres
a orillas de un caudaloso río.
Las olas subían por la roca
y luego resbalaban
fluyendo por ambos lados
pulimentando una piedra.
Las olas eran largas y profundas
pero sin espuma que rompiera
en sus crestas redondeadas.
Las gotas de lluvia
se pegaban unas contra otras
con gratuita violencia  
como la que causaría el mar
si estallara en espuma blanca.
En un profundo y embriagador sueño
los rayos descarriados iluminaban su sonrisa.
Se dio vuelta, se volvió un ovillo
y como caracol, durmió plácidamente
hasta el primer trino de una calandria
luego de una noche de lluvia tormentosa.
                                                          Malania

ATARDECER EN MI PUEBLO



Las estrellas escondidas esperan su momento
un fulgor cotejaba el mármol de la acera
la niebla apenas comenzaba a mezclarse
con la humedad del corredor costanero
los pinceles se confundieron
matizando el orgulloso firmamento.
                                                                       Malania

jueves, 7 de junio de 2018

DUCHA CALIENTE





Sonrió ante el espejo
aspiró el aire como si se asfixiara
y una melancolía agriada envolvió su rostro.
Vestida de humedad y niebla
producto de una ducha caliente
sus cabellos enzarzados, pensó:
“faltan tus dedos para peinarlos
Varias docenas de años
van cayendo sobre la espalda
como rocas desnudas y frías
carentes de solaz
sin posibilidad de cambio alguno.
                                                                  Malania

sábado, 2 de junio de 2018

PROPUESTA DE LIBERTAD




Danzo en mis recuerdos y observo
como esquiva los charcos, la gente
mientras paseo
bajo paraguas que camuflan soledades.
La lluvia cae fría
en cascada de incógnitas
cada gota se estrella y salpica.
Cada persona es diferente
mi curiosidad me invita a saber de ellas
unos visten elegantes, indiferentes
otros, con ropas viejas atenuantes
del intenso y rudo frío reinante
denotando en sus rostros mustios
el vestigio de un tiempo olvidado.
Quisiera tener la bola de cristal
para adivinar sus pensamientos
sus esperanzas y sus dolores cruentos.
Saborear con él sus escasas alegrías
sí, con él, porque también está allí
viendo como el viento sacude
las hojas de los árboles
y alborota el humo del cigarro
que lleva en su temblorosa mano.
Mi pelo a la par del viento
me sugiere una propuesta de libertad:
“Llévame en tu equipaje de alegría
mientras camuflados entre las nubes
damos un paseo por las estrellas”.
El despertar vuelve mis ojos hacia el ayer
me hace danzar en la belleza de sus letras
en palabras al amanecer
de aquellos instantes impregnados
en su fragancia aromática especiada
y en la humedad de su piel
confundida con la mía en la alborada.
                                                   Malania

HERMÉTICO


HERMÉTICO
Dicen que tras una puerta que se cierra, otra se abre
Veo que con las ventanas no ocurre lo mismo.                                                                           Malania


viernes, 1 de junio de 2018

ALBOR DE OTOÑO




Mi vida ha comenzado al amanecer
en un universo teñido de alegres colores
rodeada de muchos árboles
unos melancólicos por haber perdido sus hojas
otros festejaban la lluvia fresca de otoño
envueltos en aromas de rosas recién florecidas
de violetas y jazmines, de fresias naranjas y rojas.
Mi cuerpo pequeño acurrucado junto a mi madre
esperaba a la partera que había ido a buscar mi padre
la viejecita llegó, mi cordón umbilical cortó
y a partir de ese momento una etapa se acabó.
                                                                       Malania


martes, 29 de mayo de 2018

CAMINO AL CERRO




Tomó una refrescante ducha y se revistió de miedo
no era lo suyo eso de conocer gente nueva
se sentía como si fuera a limar una telaraña sin hilos
y los pasos que daba eran tan inseguros
por aquel blanco e inmaculado camino
sembrado de frágiles y secas hojas al vuelo.
Su aliento flotaba como en mar adentro
su caminar por el sendero empinado
hacía elevar en silencio su mirada al cielo
mientras las finas ramas de los árboles
con sus hojas aventadas por la racha del viento
intentaban darle ánimo, fuerza y aliento. 
Y llegó a la cima 
consiguió escalar el cerro.  
                                                             Malania

Fotografía tomada de internet