lunes, 3 de septiembre de 2018

EN EL BAR DE LA ESQUINA


1.    

    Un hombre precavido vio a una cajetilla que se suspendía en el aire. Pero como no era tonto, sabía que eso era algo ilógico y misterioso. Apeló al acertijo y se paró frente a la sala llena de espectadores que lo observaban atentos y rabiosos, sobre todo aquellos a los que tapaba la visual de aquel grandioso espectáculo que tenían en la enorme pantalla. A él no le gusta el cine, tampoco el teatro, pero ahí fue a hacer tiempo y pasar el rato mientras llegaba la hora de la bendita reunión de trabajo.  Él no vio a nadie que llenara su curiosidad y volvió a acomodarse y hundirse en su asiento mullido. La cajetilla cayó sobre su regazo y dentro de ella había una nota escrita con tinta indeleble: Estoy aquí, decía ella, a cinco hileras detrás de donde estás tú. Te envío un cigarrillo para que lo disfrutes al terminar la función, mientras piensas en mí. Estoy cerca, y si me llamas por teléfono, podríamos combinar una salida de esas que te gustaban y me gustan, cualquier día de esta semana. Tomaremos café, agua o lo que prefieras, en aquel bar de paredes vidriadas justo en la esquina.
                                                                                        Malania
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jueves, 30 de agosto de 2018

¿SE LO VE?




Enigmático
así pequeño como es
como si lo enviaras tú
me despierta todos los días
canta a la misma hora
la misma canción indescifrable
espera ser fotografiado
luego vuela y desaparece.
Quizá hoy se ha ido a dormir
en una de esas nubes blancas
que festonean el cielo
tal vez viajó a otra ventana
para acariciar el oído y despertar
a quien todavía duerme
ensimismado y del mundo ajeno
o se ha ido en busca del sol
que recién está naciendo.
                                       Malania

miércoles, 29 de agosto de 2018

FALSAS PROMESAS

Imagen de la red


Y la vida fluye
a la espera de alguna sorpresa
con adivinos andantes
desalmados ambulantes
anunciando decisivos finales
que atrapan el interés
de algún desprevenido
  transeúnte triste y afligido. 
                                Malania 

TODO CONFLUYE



Convergen
la deliciosa copa de helado con crema y frutilla
con la mirada melancólica de un niño hambriento.
El hombre cultiva la tierra y planta árboles
pero basta una cerilla encendida
para envolver el monte en tristeza
y lloran las aves después de un incendio.
Corroe el tiempo
el indeleble recuerdo
de un amor que aun somnoliento vibra
para sobrevivir en el mismo aliento.
Se relaja el artista
y difumina el tinte cromático del manantial
que el aguacero ha fortalecido
en una mina de rocas adormecidas.
Malania

martes, 28 de agosto de 2018

SOY Y NO SOY




No soy como la Puya mapuche
que florece a los cuarenta y muere.
No soy un Baobab verde
que sólo tiene hojas cuando llueve.
Tampoco un meteorito
fragmentado sobre la tierra.
No quiero ser un relicario
donde solo pueda guardar recuerdos.
Quiero evolucionar contigo o sin ti
en el tiempo y con esmero.
Ser vertiente a pesar de la distancia
que tampoco es extensa.
Un manantial de amor
donde puedas apoyar tu hombro.
Que podamos disfrutar alegremente
del hecho de estar vivos y conscientes.
No quiero nostalgia ambulante
ni tampoco indiferencia cortante.
Tampoco quiero sonrisas vacilantes.
Prefiero amanecer en soledad
y vivir bajo el sol radiante
a pesar de los días fríos
que seguramente serán
pasajeros caminantes.
Sé que el sol está y que se brinda
sin esperar actos pendencieros.
Al fin y al cabo:
Quisiera convertir en una antorcha
los restos de nuestro naufragio
si es que hubo naufragio…
Para darte en las mañanas cálidas o frías
muchos mimos entre besos y abrazos.

                                               Malania.

domingo, 26 de agosto de 2018

TRAPECIO



Abatido
el artesano tintorero
no pudo digerir
las diéresis del ungüento
entonces dibujó
muchos trapecios
en diversas texturas
en hojas de tela fina
y en su penosa vida
con colores de alegría.
                        Malania

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sábado, 25 de agosto de 2018

MATICES




 Imagen: Monet


El poeta atenuó
las sombras del temor
y en su universo emocional
su bitácora diseñó
con letras de amor.
El miedo se esfumó
en acuarelas indelebles
no hubo gris ni negro
ni rojo ni azul.
Sólo con besos los matizó.
                     Malania