Parecía existir un singular acuerdo entre la lluvia y el sol, acuerdo tácito al que nunca hicieron alusión, vaya uno a saber cuál era la decisiva finalidad. No era frecuente el encuentro. Por entre el acero de los nubarrones aparecía de vez en cuando un resplandor pálido de laxos brazos. A ras de tierra el mezquino correr del viento del que aprovechaban, pretenciosos por secarse, los charcos rojizos. En las alturas los nubarrones crecían, se multiplicaban.
Al fin la luna irrumpió impetuosamente.
Él, que ansioso esperaba el cambio a buen tiempo, entornando sus ojos, apuntó una mirada lejana, bajo el sombreado de venturosos árboles que sacudían sus hojas, desparramando gotas que se prendían a su pelo, llenándose de una cercana dicha, regocijado por los frescos perfumes de un recuerdo reciente. Respiraba su presencia tan ligera como la suave brisa que indicaba un buen presagio.
Los nubarrones desaparecieron, el sol tímidamente se internó tras ellos y la luna llena reinó en la galaxia regalando sueños.
martes, 19 de abril de 2016
jueves, 14 de abril de 2016
LUNA
LUNA
La luna se
balancea
sobre nubes de
algodón
con su vestido
de seda
bordado en oro
del sol
Nubes blancas y celestes
y también de
otro color
navegan muy
despacito
atrayendo
admiración
Se duerme la
luna blanca
en cuna de
tornasol
perfumada con
narcisos
siempreviva y
girasol
Despierta la
luna llena
con el canto del
gorrión
de zorzales y
calandrias
se esconde tras el
calor
En pareos
satinados
ella envuelve su
candor
de violetas
matizados
y pétalos de
vapor.
REGALO
REGALO
Regálame tu
sonrisa
tus besos y tus
caricias
no me regales
silencios
dando lugar a fantasmas
los que crueles
bailotean
hasta dañar el
alma.
sábado, 9 de abril de 2016
CAMUFLAJE
CAMUFLAJE
Con su camisa
amarilla
el pantalón
carmesí
los zapatos
verde caqui
y las medias de
puntilla
la nariz muy
colorada
las orejas de
algodón
tima el payaso
sonriendo
al coqueto
camaleón.
Se camufla
embelesado
escuchando la
canción
caminando las
paredes
entre ramas y
aparejos
hasta llegar a
la cima
esquivando al
gran artista
quien seguía con
su vista
y buscaba eliminarlo
pagado por la nodriza.
Le temía al
reptil saurio
por desconocer
su adicción
a los insectos molestos
que devora en su
visita
con su lengua pegajosa
salvándola de
malarias
que la vuelven
muy hastiosa
Se disculpa el
gran artista
ante asustada
nodriza
justifica al
camaleón
que se posa en
su regazo
en ruego de ser
su amigo
evitando así la
muerte
La mujer aceptó
el trato
el payaso le dio
suerte
EN ARMONÍA
EN ARMONÍA
La abeja besa la rosa
o quizá la aguijonea
allí succiona su néctar
y vuela muy satisfecha
de transportar en sus patas
el jugo hasta la colmena
En el panal la esperan
las obreras tan contentas
todas trabajan en grupo
cada cual a su manera
Producen la miel y cera
y la valiosa jalea
¿Sabrán ellas y la reina
que la miel de su trabajo
es muy preciada por todos
y el mundo la saborea?
viernes, 8 de abril de 2016
ABSTRACCIONES
ABSTRACCIONES
Lunes lluvioso por aquí
El viaje ha sido planeado
partida, estadía
itinerarios y regreso
Todo iba sobre rieles
antes y durante el paseo
Pero al regresar
misteriosamente
la relación dio punto final
Es que hay viajes y viajes
medios o relámpagos
otros muy largos
también los hay galácticos
ociosos, interminables
pueden ser electrizantes
un tanto espeluznantes
y los inolvidables
que son energizantes
Pero los peores
o tal vez los mejores
son los viajes al infinito
porque son irretornables.
jueves, 7 de abril de 2016
SIMPLE GRIS
SIMPLE GRIS
Caminé sin cuidado, observando cada rincón, cada planta, cada flor, sin darme cuenta que el piso por donde iba tenía un desnivel, un viejo escalón que ya casi no existía. Trastabillé y si no fuera por el buen equilibrio que todavía me acompaña, hubiese enterrado mis narices en el simple gris de una enorme mata que cubría un viejo cantero. Sobrecogida permanecí inmóvil frente a esa imagen que parecía un sueño. Mi corazón latía conmovido como si el pasado hubiera retornado a mí en aquel instante. En un abrir y cerrar de ojos desfilaron imágenes inconclusas y descoloridas. El extendido gris se repetía, desde aquella primera vez que vi esa planta rodear el sitio donde fuera su última morada, la de uno de mis seres más queridos.
Caminé sin cuidado, observando cada rincón, cada planta, cada flor, sin darme cuenta que el piso por donde iba tenía un desnivel, un viejo escalón que ya casi no existía. Trastabillé y si no fuera por el buen equilibrio que todavía me acompaña, hubiese enterrado mis narices en el simple gris de una enorme mata que cubría un viejo cantero. Sobrecogida permanecí inmóvil frente a esa imagen que parecía un sueño. Mi corazón latía conmovido como si el pasado hubiera retornado a mí en aquel instante. En un abrir y cerrar de ojos desfilaron imágenes inconclusas y descoloridas. El extendido gris se repetía, desde aquella primera vez que vi esa planta rodear el sitio donde fuera su última morada, la de uno de mis seres más queridos.
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