sábado, 4 de mayo de 2019

RECUERDOS




Corroía
el apelotonado tiempo
con su voz
mesurada y grave.
Su discurso
salpicado de expresiones sabias
se plasmaba
en vaporoso encanto.
La magia
de su mirada inteligente
la hacía estremecer
cuando en danza
su imaginario
magnífico caballo salvaje
su humedad palpitaba
por los poros abiertos
de su tibio cuerpo.
El apelotonado tiempo
se disolvió
en un crudo invierno.
Su cara de superioridad
erigió un vacío
difícil de sortear.
Se alejó
con ese modo nato
de vestir refinado
dejando una vela hinchada
al compás del frío viento.
No me quedo con el aire
ese que no sirve
para destruir murallas
y simplemente
racheado sopla en el muelle.
Me quedo con un recuerdo
bello recuerdo
la lluvia de una tibia ducha
resbalando por su piel
y mis manos sumergiéndose
por los rincones
más ocultos de su cuerpo.
                              Malania

viernes, 3 de mayo de 2019

HACIA EL MAR





La noche se mutila
por truenos estridentes
y aullidos de perros
con estrellas caprichosas
que titilan apuradas
robando la luz de la luna
como queriendo alumbrar
desoyendo la tormenta
a la par de los relámpagos.
Las primeras gotas
esgrimiendo una sonrisa
se escabullen entre las hojas
de romero, salvia
y flores de saúco.
El aroma de la absenta
baña pétalos de hisopo
y el verdor del erguido laurel.
Mientras los frutos
de rosa mosqueta
y arbustos de retama
escoltan al viento
que lleva hacia el mar
la transparencia del agua.
                             Malania

jueves, 2 de mayo de 2019

AMADO RÍO




Solitario el mirador
¿dónde está la concurrencia?
quizá pidiendo clemencia
al tiempo de la discordia
en que juventud y memoria
se enlazan en derredor
de un rio merecedor
de respeto no pendenciero
donde hay parejas que visitan
al atardecer y en penumbras
o bajo la luz de la luna
para estrecharse en un te quiero.
El agua parece hablar
tal vez para develar
secretos de los amantes
bajo el último rayo brillante
del astro cuya señal
se despliega en horizonte
justo antes de marchar
al otro lado del mundo
donde las aguas del mar
lo esperan para abrazarlo
sin pedir perpetuidad
solo quieren su calor
que él despliega sin descansar.
                                  Malania
Imagen: Lua T.

martes, 30 de abril de 2019

A TRAVÉS DEL VENTANAL


  
Ella perdió a su madre
y la vio cómo se iba.
El conocimiento de la verdad
no alivia su tristeza.
La verdad ni la sinceridad,
la fuerza ni el cariño
son capaces de curar la nostalgia.
Lo único que puede hacer
es atravesar ese dolor
esperando aprender algo de él,
aunque todo lo aprendido
no le sirva para nada
la próxima vez que la tristeza
haga su visita de improviso.
Lejos de sentirse oprimida
percibió una corriente singular
en sus patas blancas.
Holló la alfombra en la que dormía
y se dirigió al ventanal
se detuvo a mirar las gotas de lluvia
y el temblor de las verdes hojas.
Su mirada jugó con ellas
y se alegró con lo que veía.
Cada cual
crea el paisaje
que tiene ante sus ojos
a su gusto y medida.
Lo hace bello y alegre
o lo detesta y entristece.
Ella sigue el curso de los días
con su pelaje gris negruzco
y sus botas blancas de fantasía
en sueños de algarabía.

                                     Malania

lunes, 29 de abril de 2019

SI PUDIÉRAMOS




SI PUDIÉRAMOS
Si pudiéramos
con la valentía de buen soldado
y sin soberbia
desempañar los cristales
lustrar las hojas de las plantas
sazonar con miel las humedades
verter presencia a las soledades
dar luz a las sombras
y alumbrar penumbras y oscuridades.
Si pudiéramos 
volver a palpitar
en el aliento de las rosas
reestructurar el tiempo
combatiendo la erosión
del camino al corazón
avanzando
a través de la densidad del aire
Abre los ojos
y vivamos juntos el momento postergado.
                                                    Malania

viernes, 26 de abril de 2019

ORGULLO DE HOMBRES



Su mirada 
se escurría sobre las cosas
no lograba detenerse en ellas.
Ese día vibró el aire frío
y deshojó sus palabras
letra por letra. 
Su fragilidad se había resguardado
tras un indecible hastío.
Atravesó calles angostas
inundadas por el sol.
A la hora de la siesta.
el silencio era absoluto.
Las aceras recobraron
su inmovilidad espectral.
Las sombras ausentes dormían
lejos del influjo de la luz.
La visión del hombre
se había desvanecido
dejándolo prendido en el brasero
de un cielo demasiado grande para él.
Para saciar el violento deseo
que le había asaltado
con los primeros albores de la mañana
marcando la aurora del tiempo
de los amores lejanos
buscó refugio
en la magia de la casa vacía.
Y ya nada pudo detener
el torrente de palabras
y envuelto en ellas
perdió la noción del tiempo.
En la finitud de un gesto anodino
modificó junto al pájaro
su visión del mundo.
Un auténtico paseo de recreo
inventado
por un jardín prohibido
perfumó su cuerpo
con jazmines, rosas y amapolas.
Un jardín donde florecía
el orgullo de los hombres.
                                     Malania

lunes, 15 de abril de 2019

PAISAJE DEL CAMINANTE




PAISAJE DE CAMINANTE

Las flores violetas
no dudaron en liberarse
atravesaron las rejas
sin pedir permiso
para mostrar al mundo
su candor, color y belleza.

 Mientras camino bajo los aleros
los rayos del sol son los primeros
en derretir el rocío fresco
que se desliza por las curvas
de los techos sin canaletas
bañando la acera abierta
y a los descuidados transeúntes
hasta que se despierta el viento
para secar la tierra y las veredas.

                                          Malania