sábado, 18 de mayo de 2019

SOY Y NO SOY





No seré esa perla azul
que ilumina
el lejano horizonte calmo
ni tampoco
la sirena del mar
que baña
tus cabellos canos.
Quizás soy para ti
nacida de la nada
o una forastera en paños
que a través de algunos años
supo quererte
y aprendió a amarte
sin pedirte nada a cambio. 

                                Malania 



jueves, 9 de mayo de 2019

HASTA LUEGO

No me extrañes 
no me juzgues 
será breve mi ausencia 
pero es necesario 
no atarse a las pertenencias.
¿Acaso alguien me pertenece?
nada más erróneo que eso
todo es incierto
ni las cosas 
ni siquiera mis manos
o sí, por ahora.
Te envío un gran abrazo
por si acaso
mi ausencia 
dure más de lo previsto.
También adjunto
un pedazo de cielo azul
ese que tanto te agrada
con el que tanto sueñas
aunque no me digas nada.
Yo lo prefiero dorado. 
Malania

martes, 7 de mayo de 2019

PUNTO ÚNICO



Las golondrinas bordaban
signos etéreos en el cielo turquesa
como queriendo deshacer un nudo
con un solo objetivo, el fluir de la vida.
Le hablaban de un futuro cercano:
tal vez junio
se dibujaron en 6, 8, 10 y 11

Recordó su niñez
la fecha de nacimiento pero…
¿a quién puede interesarle su vida de niña?
si está a más de la mitad de su camino.

En el silencio
de la madrugada tibia litoraleña
destila gotas de su frente
y todo su cuerpo
pizcas de agua con sabor a sal marina
cuando recuerda
aquellos inolvidables momentos.

Le gustaría comenzar desde el principio
y no dar lugar al final
para poder proyectar una continuidad
sin perder la esperanza
de que ese día llegará
tal vez en ese 10 o quizás 11.

Encontrarlo nuevamente
En el bar de siempre…
en el espacio desmesurado de la vida
en un punto único (nosotros)
en este sinfín de mundos a la vez.

Una ventana
aun siendo enrejada
sigue siendo ventana
pensó
y un amor
aun en la lejana distancia
sigue siendo amor.
                                         Malania

sábado, 4 de mayo de 2019

RECUERDOS




Corroía
el apelotonado tiempo
con su voz
mesurada y grave.
Su discurso
salpicado de expresiones sabias
se plasmaba
en vaporoso encanto.
La magia
de su mirada inteligente
la hacía estremecer
cuando en danza
su imaginario
magnífico caballo salvaje
su humedad palpitaba
por los poros abiertos
de su tibio cuerpo.
El apelotonado tiempo
se disolvió
en un crudo invierno.
Su cara de superioridad
erigió un vacío
difícil de sortear.
Se alejó
con ese modo nato
de vestir refinado
dejando una vela hinchada
al compás del frío viento.
No me quedo con el aire
ese que no sirve
para destruir murallas
y simplemente
racheado sopla en el muelle.
Me quedo con un recuerdo
bello recuerdo
la lluvia de una tibia ducha
resbalando por su piel
y mis manos sumergiéndose
por los rincones
más ocultos de su cuerpo.
                              Malania

viernes, 3 de mayo de 2019

HACIA EL MAR





La noche se mutila
por truenos estridentes
y aullidos de perros
con estrellas caprichosas
que titilan apuradas
robando la luz de la luna
como queriendo alumbrar
desoyendo la tormenta
a la par de los relámpagos.
Las primeras gotas
esgrimiendo una sonrisa
se escabullen entre las hojas
de romero, salvia
y flores de saúco.
El aroma de la absenta
baña pétalos de hisopo
y el verdor del erguido laurel.
Mientras los frutos
de rosa mosqueta
y arbustos de retama
escoltan al viento
que lleva hacia el mar
la transparencia del agua.
                             Malania

jueves, 2 de mayo de 2019

AMADO RÍO




Solitario el mirador
¿dónde está la concurrencia?
quizá pidiendo clemencia
al tiempo de la discordia
en que juventud y memoria
se enlazan en derredor
de un rio merecedor
de respeto no pendenciero
donde hay parejas que visitan
al atardecer y en penumbras
o bajo la luz de la luna
para estrecharse en un te quiero.
El agua parece hablar
tal vez para develar
secretos de los amantes
bajo el último rayo brillante
del astro cuya señal
se despliega en horizonte
justo antes de marchar
al otro lado del mundo
donde las aguas del mar
lo esperan para abrazarlo
sin pedir perpetuidad
solo quieren su calor
que él despliega sin descansar.
                                  Malania
Imagen: Lua T.

martes, 30 de abril de 2019

A TRAVÉS DEL VENTANAL


  
Ella perdió a su madre
y la vio cómo se iba.
El conocimiento de la verdad
no alivia su tristeza.
La verdad ni la sinceridad,
la fuerza ni el cariño
son capaces de curar la nostalgia.
Lo único que puede hacer
es atravesar ese dolor
esperando aprender algo de él,
aunque todo lo aprendido
no le sirva para nada
la próxima vez que la tristeza
haga su visita de improviso.
Lejos de sentirse oprimida
percibió una corriente singular
en sus patas blancas.
Holló la alfombra en la que dormía
y se dirigió al ventanal
se detuvo a mirar las gotas de lluvia
y el temblor de las verdes hojas.
Su mirada jugó con ellas
y se alegró con lo que veía.
Cada cual
crea el paisaje
que tiene ante sus ojos
a su gusto y medida.
Lo hace bello y alegre
o lo detesta y entristece.
Ella sigue el curso de los días
con su pelaje gris negruzco
y sus botas blancas de fantasía
en sueños de algarabía.

                                     Malania