sábado, 15 de junio de 2019

UN ALA ENTRE ALGODONES



Ribeteaba la brisa dorada
formando pompones algodonados
mientras la quimera del ayer
corroía mis pensamientos
quedando atrás
las crestas deshechas
desparramadas
en mar calmo
y pendiente de la nada.
A veces mis sueños luchan
en el jaral de un día de junio
o en el regreso a casa.
Exangüe dormito.
Malania

martes, 4 de junio de 2019

ESTÍMULO





El estímulo no era suficiente
para pensar con calma.
Sentía que todas mis fuerzas
me habían abandonado.
Pasé tres días extraños
sintiéndome como si estuviese
andando por el fondo del mar
como envuelta en una membrana.
Algo me impedía entrar
en contacto con el mundo.
Las cortinas de lino flameaban
al compás de la cálida brisa
de una ventana entreabierta.
Una entena surcaba
el cielo calmo estrellado.
Y en cada una de ellas
en cada estrella vibraba
un pedacito de aquel ser
que en lejanía
todavía sigo amando.
Imagen de la red.                                                                               
                                       Malania

sábado, 1 de junio de 2019

SOL Y LUNA



Bajo la calidez del sol
corría el mes de enero.
Ella
jugaba en la playa con su sombra
mientras recordaba
las sombras de la ciudad.
Un beso de él podría
hacer florecer su corazón
desierto
desde aquel día
en el que tuvo que dormir
con los ojos abiertos
para no perder de vista
aquellos largos pasos
encaminándose
hacia esa calle fresca
cubierta de adoquines.
Pero aquella imagen
fue absorbida por el sol
y llenó de oscuridad su luna.
                                       Malania

Imagen de la red

viernes, 31 de mayo de 2019

COMO UN HADO



No voy a aminorar la marcha
bajo el cielo centelleante
de estrellas recién amanecidas.
Camino calles inventadas
hacia un horizonte diferido
con la esperanza
de un día encontrarte
como injerto en mi camino
o en la senda de mis pasos
acompañando mi destino.
                                         Malania
Imagen de la red.                                                                                    

AQUÍ ESTOY











AQUÍ ESTOY

Eché el ancla
y aquí estoy.
Algo se adueñó de mí
algo me mantuvo
apretada contra él
con tal fuerza
hasta creer
que nunca podría
desasirme de él
de sus brazos
de su cuerpo
trenzados miembros
corazones
pensamientos
trenzado un nudo
que hasta hoy
tengo en mi garganta.
El tiempo
se reflejó sobre sí mismo.
La lluvia
desplegó su velo de lágrimas.
Aquí estoy
quizás esperando
el milagro de sus palabras.
                                  Malania

jueves, 30 de mayo de 2019

ARDUO TRAJÍN






La carreta
por fin alcanzó el mar
y los niños
respiraron convencidos
de que allí iban a quedar.
Cada cual
frente al mar
retuvo un tinte
un susurrar
una vibración
una fragancia
un compás.
Cada cual
vivió
a su manera
el gigantesco mar.

Un viejo vehículo
los recogió.
En la baca
llevaba cajas
con bacas
y abundantes frutos
jabuticaba, ubajay
guabiroba, cerella
y tantos otros
frutos tropicales
que los niños
pudieron disfrutar
durante el camino
a ese desconocido lugar
donde terminó su andar.
                                 Malania