domingo, 24 de febrero de 2019

ECLOSIÓN ROSA




Los canes estragaban los jardines. Pero no sabían que allí estaba él, 

diligente, intrépido, perspicaz. Era como un nimio, todo lo quería 

perfecto.

Algo ocurrió de repente y comenzó a flaquear. No sabía si mirar 

por la ventana y espantar a los pájaros o cuidar los jardines y 

correr a los perros. No percibía en su mente qué cosa era lo que 

mejor convenía. No quería forzar sus pensamientos. Entonces 

decidido juntó hojas con frases y palabras, las disecó, las colocó 

en un mortero y las dejó reposar hasta el día siguiente. Cuando 

despertó, se dirigió al mortero con la idea de renovar su 

inspiración, quizás allí encontraría la poesía perfecta o el mejor 

de los poemas. Pero lo único que logró fue sacar a cucharadas 

letras sueltas.

Esperó al amanecer del otro día y emprendió una caminata. Ante 

sus ojos, estaban intactos los jardines.  Los canes lo saludaban 

agitando sus colas y jadeantes le sacaban sus lenguas. Decididos se 

armaron en carrera y confluyeron en un atajo bordeado de rosas 

blancas, rojas y rosadas. Los pequeños animales detuvieron su 

marcha y olfatearon uno a uno los capullos en eclosión. 

El nimio desde ese momento se convirtió en amigo de los perros.

Quizás los canes le ayudarán a inspirarse a escribir poemas y 

poesías.
                                                                                                                                                                                                   Malania
Imagen de la red

jueves, 21 de febrero de 2019

sábado, 9 de febrero de 2019

BELLOS RECUERDOS.

RECUERDOS SON RECUERDOS
Recuerdas?
cuando te escribía desde este lugar.
Quizás ya lo olvidaste.
Debajo de las brazas
cenizas quedan .
Debajo de las cenizas
una chispa puede causar un incendio.
Malania

jueves, 7 de febrero de 2019

MAPAS EN LA ESPALDA



Aun dormida, ella
siguió buscando palabras en el vacío
hasta encontrar lo que quería.
No había una sola página demás.
Tomó un libro de la estantería virtual
lo abrió al azar y lo encontró.
Leer algunos párrafos se convirtió
en una costumbre habitual
jamás él la decepcionó en la lectura.
Poesías y poemas
y alguno que otro relato
a veces extraño, ilógico
otras veces los recuerda
latente y patente
como si los hubieran vivido juntos.
Algunos quizás
inventos de su imaginación (de él)
como si sintiese placer en saberlo todo
dejando a los demás en la inopia.
Hoy
la última sílaba quedó suspendida
desgajada en el aire. 
De repente las palabras se esfumaron.
Ella
intentó continuar pero no encontró nada.
Abrió los ojos y alargó la mano
hacia las notas de luz que flotaban en el aire
como si quisiera retenerlo.
Y lo recordó
como todas las madrugadas.
Recordó
que hacer mapas en su espalda dorada
con sus dedos, con su lengua
era el sueño de su vida.
                                                            Malania
Imagen de la red

martes, 5 de febrero de 2019

UN BESO EXENTO DE PELIGRO






En silencio se lleva
la noche ingenua
la amargura
la soledad
y el desconsuelo.

En plácido mediodía
brota la humedad
de las grietas de una roca.
Un beso exento de peligro
se refleja
en una fuente cristalina.
                                      Malania
Imagen de la red

domingo, 3 de febrero de 2019

MIS DÍAS DE COLORES



Una corriente de aire diferente se interpuso entre su mundo y el mío.
¿Acaso vivimos en silencio para no herirnos los unos a los otros?
Le pregunté al mar qué había representado él para mí y yo para él, pero no hallé respuesta.
 Recuerdo cuando sentado frente a mí, destilaba vida y frescura por sus poros, su mirada clavada en mis ojos y sus dedos insinuantes, acariciaban las palmas de mis manos. Amor.
De a poco el mundo circundante fue perdiendo sus colores.
Algo de mí había partido con él, ese mismo día cuando se alejó con un cigarrillo en la mano, sin siquiera adivinar que tal vez ese sería nuestro último día (o tal vez no).
A veces me pregunto
¿qué hubiera ocurrido si no lo hubiese encontrado y conocido?
Hoy pinto mis días de colores del arco iris, para ver en ellos la sonrisa de sus labios y esa seductora mirada color miel.
                                                                                                                         Malania
Imagen: Web J. M. Merellos

HUMA



Lejos de ser lampiña
a veces alfombra
la misma alfombra
donde duerme
y se despereza.
Con picardía
me observa
mientras leo
uno de tus poemas
el que has escrito ayer.
Me mira con un ojo
como queriendo adivinar
mi pensamiento.
Pero no se enterará
de lo que por mi mente pasa.
Es mío el pensamiento
es mío el sentimiento
mío y solo mío.
Es mi secreto y tu secreto.
                                     Malania