domingo, 15 de julio de 2018

EUFONÍA


Había sido arrancada
de su tallo sostenedor  
arrojada al mar
por un malhechor
y yacía
en una profundidad eufótica
una hermosa flor
mientras escuchaba
la euforia de los peces
de todo tamaño y color.
Querían rescatarla y salvarla
ella solo sonreía
quizás por la eufonía
con la que se comunicaban
con valentía y pudor
invitándola
a levantarse sin temor
de ese lecho profundo y sin luz
Le decían:
-si permaneces allí
con seguridad que morirás
sin la compañía de otra flor.
                                                 
                                         Malania

viernes, 13 de julio de 2018

NUNCA MÁS



Bajo el brillo de la luna
serpenteaba una canoa
y con ella alguien
aburrido de no hacer nada
plañía en medio del lago
buscando esa paz
que el opiáceo no le daba
y afligido
por su destino incierto
exhalaba
con los brazos abiertos
clamando amor
cual ave en el desierto
bajo un cielo azul
en mar adentro.
Un remolino lo sorprendió
envolviendo la canoa  
y sin contemplación ninguna
al fondo los sumergió.
Nada pudo hacer el sol
y frente a la luna lloró.
Nunca más nadie los vio.
                              Malania.

miércoles, 11 de julio de 2018

FITÓFILO





Con una barrena en mano
Fitofil se divertía
volvía su mirada hacia el poniente
mientras con picardía
el sol alumbraba  
su rostro terso, reluciente.
Era feliz porque trabajaba
reía y se divertía
al ver que él hollaba
el arriate húmedo del huerto
donde sembraría al atardecer
las semillas de girasoles
enterraría bulbos de dalias
y haría injertos
junto a sus huellas de pies descalzos
chapoteando entre bemoles
que sonaban a su oído
desde el transistor
que llevaba en su bolsillo.
Era feliz entre plantas y flores
viendo los vástagos bendecidos
por la lluvia y por su dios
que lo mantenían sano y vivo.
Era feliz y reía
cuando a su casa volvía
con su perro Sarmentoso
lo llamó así desde aquel día
que lo halló caído y moribundo
en un sendero boscoso.
                                  Malania
Fotografía de la red. 

lunes, 9 de julio de 2018

FLOR OLVIDADA

Ilustración de la red: obra artística de Mari Luz Vindel Benito 



Entre la llanura nevada
y la luna menguante
flotaba el silencio y acechaba.  
En efecto crispante  
una alianza se enzarzaba
esperando que el sol
desparrame su calidez brillante
sobre la cima de las montañas heladas
Pero ya nada era igual
y aunque ella no era Némesis
quizás él eligió ser Epicureo.
La simbiosis se había acabado
desde la supernova de una noche ajena
la estrella dejó de brillar
ante el déspota que la cobijaba.
                                                 Malania

viernes, 6 de julio de 2018

TESTIGO DE LOS SECRETOS


El sol fulguraba orgulloso
al otro lado del planeta
bronceando pieles de veraneantes
provistos de ropas ligeras.
Ciento ochenta grados
eran suficientes para volar
y encontrar otro paisaje natural.
Al norte se agazapaba una arboleda
de otoñales hojas y flores marchitadas
por heladas invernales
y el pasto sobrevivía a la sequía.
Caprichoso el tiempo navegaba
por el inmenso mar del designio.
Despierto él
debatiéndose con un permanente insomnio  
sin conseguir el placentero sueño.
Despierta ella
aspirando el aroma de la noche
aroma de la soledad
de los interrogantes y de los espacios vacíos.
Solo el olor del ayer los regocijaba
con sus entrañables recuerdos.
mientras la insolente luna llena
por los ventanales se filtraba
única testigo de los secretos
de esos inmersos espacios vacíos.
                                             Malania


jueves, 5 de julio de 2018

REAL Y FABULAR



La vida estaba allí
a punto de brotar
topándose con el sol.
Aspiró el aire
como si necesitara revivir.
Se detuvo el tiempo
y la distancia desapareció
frente a un horizonte en llamas.
Susurró tu nombre
que nació de pronto
en la todavía tibia memoria
anunciando una primavera
en pleno invierno
descubriendo tonos rosas
desde el blanco de tus manos y pies
transformando el paisaje
en dorado oleaje
de la luna sobre el río.
Bebió en el espejo mojado
el eco del viento
bajo el perfume
de las nubes
y de las estrellas escondidas.
Ella se estremeció
cuando vio brotar
entre la hierba fresca
las flores silvestres
asomando sus primeros capullos.
Apoyó su cabeza
sobre una piedra
pulida por el agua
y se sintió feliz viéndote
a través de sus pupilas
aún hundidas bajo sus párpados
consciente
de que esta historia fuera una fábula.
                                              Malania