miércoles, 15 de junio de 2016

LA MISMA

LA MISMA
Luna llena  amanecida
que deslizas en cascada
los reflejos de una sonrisa
en arco iris acorazonado
y con  arpegios luminosos
me visitan armoniosos
tus palabras y tus besos
Soy la misma de ayer
la que espera tu llegada
con caricias arboladas
y aceites esenciales
para curar cicatrices

y vivir el sueño de hadas

martes, 14 de junio de 2016

COPOS DE AMOR

COPOS DE AMOR
Ella seleccionaba los copos de algodón más suaves
para acariciar su piel en días de invierno
Él tejía misterios amurallados en el horizonte
apedreados en vicisitudes  de blanco y negro
Mientras tanto la flor  bregaba en el desierto
por un poco de amor y de cuidado verdadero.  

ESCARCHA OTOÑAL

ESCARCHA OTOÑAL.
La escarcha
cubrió las heridas
del pastizal reseco
La luna
bañó con sus claros
del mar se hizo eco
La ducha
tibia amanecida
se transformó en el tiempo
Quitó horas al día
y en remolineo
cabizbajo y retraído
acabó perplejo
en el umbral rojizo
de una nube sin fin
que en soledad

bautizó desierto

sábado, 11 de junio de 2016

CUMPLEAÑOS

CUMPLEAÑOS

Algunos la llamaban “bausana”, pero ese nombre no la caracterizaba. Era aplicada en el colegio hasta fue abanderada en el último año del ciclo primario. Siempre la elegían para recitar poesías en los actos escolares, cosa que le encantaba y la hacía feliz. No se sumaba a los desórdenes de niños rebeldes y seguramente por eso la llamaban así, bausana. Tímida, temerosa de las malas notas y de las reprimendas en clases, por lo que prefería ser obediente. Sus padres, descendientes de inmigrantes, no acostumbraban a los festejos de cumpleaños, ni tampoco a los regalos. Si algún día recibió un obsequio, fue de manos de su hermano mayor que durante el servicio militar obligatorio le tocó ingresar a las filas de las fuerzas marítimas, y cada vez que regresaba a su casa ella lo esperaba con muchas ansias. Una de esas veces le trajo de regalo una muñeca de loza color negro, vestida de mazamorrera, con turbante rojo y lunares blancos. Ella adoraba a esa muñeca, hasta que un día alguien le sugirió que la bañara, y al hacerlo su único juguete se deslizó por sus pequeños  dedos enjabonados, y se desplomó en el piso de adobe partiéndose en dos pedazos. Su hermana mayor que ella, buscó con qué unir  las partes pero la muñeca ya no era la misma. En vano fue su llanto y pedido de que le compraran otra, no había una igual en ninguna parte de ese pueblo chiquito y tranquilo donde vivía. Tampoco se esforzaron mucho en buscarla. Su hermana, muy habilidosa en corte y confección,  logró armar una muñeca de trapo, era hermosa, pero se ensuciaba seguido, más por el polvo  de la tierra roja del lugar. Una de las tantas veces que la bañó, la muñeca se destripó y nada pudo reemplazarla.                                                           Pasaron los años y no hubo más regalos más que alguna que otra prenda de vestir o telas para confeccionar vestidos.                                                                                                                        Su vida cambió cuando su primer novio oficial (del que pedían la mano a los padres para visitarla en la casa) le obsequió una cadena de plata 900 con sus iniciales grabadas. Luego se sucedieron muchos regalos, y cuando nacieron sus hijos, cada cual con un regalo en la mano, la despertaban seguidos por aquel que fuera el mejor novio,  padre y esposo. Nunca festejaron a lo pomposo, con bombos y platillos, porque no se estilaba  hacerlo. Preferían el asado familiar del domingo, la ensalada rusa que no podía faltar y algún postre favorito de los niños, entre los que además de los biológicos, estaban presentes sus hijos del corazón. Ah! y la infaltable torta para soplar las velitas.                                                                                                                           Desde el día que él se fue para siempre, lo único que ella quiere es preparar una buena comida y compartir en familia. Pero hoy, que está lejos de sus raíces, preparó el almuerzo, invitó al sol, quien  la vistió de púrpura y lentejuelas brillantes, y con sus rayos hizo tararear la canción de feliz cumpleaños a todas las estrellas. Fue su único invitado y comensal especial. Compartieron las llamadas telefónicas, los mensajes de texto, los saludos por las redes sociales, riendo y haciendo devoluciones con alegría y buen humor.  Embelesado por la actitud sencilla y conformista de la cumpleañera, se retiró lentamente y desde el rellano, saludó con un aleteo cálido ahuyentando los gemidos de las lágrimas de lluvia que no tuvieron lugar en el convite.

viernes, 10 de junio de 2016

BUENOS Y MALOS


BUENOS Y MALOS
Un sueño maravilloso
sirve para hacerme feliz
la luz de tus ojos
hacen brillar mi día.
Pero
un mal movimiento
brusco e impensable
sirve para dejarme inmóvil.
Hoy no sé si podré levantarme.

jueves, 9 de junio de 2016

INVERNAL

INVERNAL
    Sumergida en el mar de la alegría, jugó con sus alas, acarició su piel, se enamoró con sus besos. A merced de una alacha impló sus pulmones con aire de mar y algas.

A lo lejos, en el fondo divisó una dádiva, revelación escrita en colores tornasolados. Su corazón batía las olas extraviadas y  al acercarse,  apenas podía ver entrecortado: “m-i a-m-o-r”. Pero la nutación era constante y no le permitió leer lo que decía. La tomó entre sus manos y sintió como la resina verde amarillenta de las letras se adherían a sus dedos. Impulsivamente  ascendió hacia la superficie y con sorpresa no se encontró en la misma playa por donde había ingresado Era un fiordo hundido entre montañas congeladas lo que la esperaba. El sol apenas alumbró sus manos de letras secas y heladas. Con sus ojos humedecidos por lágrimas marinas leyó: “gracias mi amor, puedes irte al  país del cual procedes, perdón, ya tengo que irme y no podré volver”. La dádiva desde lejos no había sido la misma, el fiordo la había transformado con su helado plasma.

sábado, 4 de junio de 2016

A MEDIA MAÑANA

A MEDIA MAÑANA
Abro la ventana
a media mañana
frío y llovizna
depara este día
gotitas transparentes
algunas  insurgentes
regalan recuerdos
sonrío y observo
la palmera brillante
tiene un visitante
me canta tu nombre
lo miro,  responde
lo amas, lo amas
me cantó en balada
Sabes lo que siente
al regalarte simiente?
Pasión desmedida
locuaz y teñida
de blanco y turgente
cálida y oliente
canela silvestre
miel de sus panales
vid de sus parrales
todo para ti

para que seas feliz