lunes, 13 de julio de 2015

PASEO DE DOMINGO


 Ocho cuarenta de la mañana  
avenidas La Plata y Directorio 
muro espeso de araucarias enanas 
o tal vez mutiladas por la poda otoñal 
aroma de verde grisáceo  
en navidad atemporal 
despiden  pulcro  perfume original   
La nieve en serpentina 
desparramó su color 
y yo en viaje a lo más que conocido 
pronuncio 
un círculo con un lazo
montañas 
una boca abierta 
con la lengua recostada 
sobre la comisura inferior derecha  
como abatida por el cansancio 
o quizá en señal de deseo 
por un beso tuyo 
y al final una mesa de luz 
con la ausencia de  lámpara  
Y así
escribo tu nombre en mi corazón.

viernes, 10 de julio de 2015

Sueño y realidad

SUEÑO Y REALIDAD
Mientras dormía, una araña de cuerpo pequeño y largas patas, de color rosa brillante, correteaba por el piso mientras tejía su tela entre sillones, mesas, y cuanto mobiliario encontraba en su camino. Maru, mi diminuta mascota color canela, ojos saltones y orejas erguidas, la perseguía. No supe distinguir si la quería ahuyentar o la invitaba a jugar. Yo la corría para pisarla pero el invertebrado depredador  se divertía zigzagueando. Su agilidad le salvó su  vida.                                 
 El canto del zorzal me despertó. Mis  piernas tomaron prisa sin igual, no debía perder ni un minuto. La ducha tibia ayudó a despejar mi  modorra.  En la cocina las burbujas y el vapor del pico de la cafetera indicaban el punto justo del agua para el café.  El aire corría diferente, se aproximaba el gran momento. El medidor del tiempo señaló la media mañana. Los minutos se acomodaban desplazándose con pereza de viernes, contrapuestos a mi corazón que latía una vez más con entusiasmo. Y recordé aquella hoja, cuando lejos de ti, navegaba por el mar calmo en tempranero paseo por la playa, hoja que dejó su árbol y tomó el  camino naviero hacia el amor, entregándome las caricias que tú me enviabas.  ¿Llegará nuevamente ese  día para regalármelas, para hacerme sentir que vivo todavía? ...mi mente también nadaba.
El tiempo vuela a través del viento,  y el amor atraviesa  distancias. Allí estabas todos los días. Y ahora mientras quizá mi mascota juguetea con la pequeña araña enredándose en su tela,  me aferro a tu cuerpo entrelazando nuestros brazos,  vestidos simplemente con la tibieza de la piel. 

Entumecida

            ENTUMECIDA
Literalmente comprendió el mensaje. Qué más daba si era virtual o real Amaneció con la almohada sobre su cara en señal de negación a un nuevo amanecer ¿Todo para qué si él no la quería? Quien no quiere amar ni siquiera siembra en el desierto por temor a que misteriosamente la semilla acabe germinando, pensó.  En cambio el que ama busca sembrar en tierra fértil la cuida la riega y la protege con besos, mimos, caricias y abrazos para verla crecer. Por resistencia a la vida la semilla de a poco desaparece o entumecida por el frío y el cansancio del andar, en algún lugar perece. 

Ni Sonio ni Marimonia

Ni Sonio ni Marimonia


Un haz pesimista flechó sus entrañas  
timoneó en sentido contrario la varita mágica  
de ese amor que creía en naciente y así fue 
que ni el crudo viento golpeó su rostro 
Los rayos del sol se petrificaron 
la luna se envolvió en penumbra  
ella sin dudar caminó 
hacia el puente gola sin parapetos 
La tristeza se apoderó de su noche  
cuando el sopor la sumió en doloroso sueño
Ni  Sonio ni Marimonia  la conmovieron.

sábado, 4 de julio de 2015

Errores y horrores

Quizá no es el mejor ejemplo
el de un lápiz y una regla
pero quiero hacer notar
que no es lo mismo tocar
una música o una negra
una joven o una vieja
una prima o una maestra.
Tampoco es lo mismo gritar ¡Ay!
que decir hay un ladrón
que en este mismo momento
se sube por el balcón.
¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
cómo duele cuando te vas.
Y por si no he sido concreta
y por si esto fuera poco
grito ¡Eh! ¡por ahí no!
no lo hagas a tu antojo,
es que hay peligro en las huellas
cuando todo se acabó
pero no cuando al caballo
por su cabo se lo amarró.
Vas y vienes de proa a popa
con nerviosismo sin igual
si tus bienes están en sopa
por no saber calcular.
Y todo esto lo expreso
con intención de persuadir
antes de volcar aquí sus versos
los errores corregir.



miércoles, 1 de julio de 2015

Olas de silencio

Olas de silencio
Sentada en cualquier lugar
navegan mis pensamientos
te buscan, por camino incierto
me cuentan, lo que le cuentas
 
Dormida sobre mi lecho
mi corazón resuena, no duerme
mi mente también navega
como si fuera un duende
 
Si tus palabras me faltan
dejando vacía mi alma
vibra sonoro en mi sueño
el deseo de tu beso en llama
 
Entre todas, una nube azul
que deja escapar los rayos
de un tímido sol madrugador
me hace recordar tu encanto
 
Escucho... olas de silencio
el canto que va contra el viento
rocas que apilan suspiros
y que erosionan al tiempo
 
Si el invierno y el verano
eclosionaran un momento
las estaciones del año
serían nuestro sustento
 
Sustento de amor eterno
de pasión y de ternura
en la selva o en el mar
con besos en curvaturas

Las que recorren tu cuerpo
las que gobiernan tu albura
las que me hacen estremecer
sin dar paso a la cordura.
 

lunes, 22 de junio de 2015

La carta no enviada

Se despertó con los últimos suspiros de la noche. Ni un minuto más quiso quedar en la cama. Preparó la ducha como de costumbre, ordenó su habitación, dispuso lo necesario para el desayuno, eligió cuidadosamente la ropa que vestiría, sobre todo, interiormente quería lucir de fiesta. Todo indicaba que ese día sería especial y que lo pasarían muy bien. Prosiguió su ritmo habitual previendo que todo esté lo mejor posible para una visita galana.
   Justo a la hora esperada sonó el timbre. No tenía en su mente más que una figura esbelta, sonriente dispuesta al gran abrazo del reencuentro. Abrió la puerta sin vacilar. Su rostro se transformó al ver lo que traía el visitante que no era el esperado. Una diminuta figura vestida con uniforme beige le acababa de recordar que era último viernes del mes y correspondía fumigar la vivienda.
-Hoy es imposible -dijo con voz enérgica- y se disculpó. Lo esperaré el próximo mes. Sonrió como si no pasara nada, saludó al servidor y cerró la puerta.
   Respiró profundo aliviada por deshacerse del intruso. No permitiría que ningún otro aroma más que el de su perfume permaneciera en el ambiente.
   Los minutos caminaban y sus ojos se desorbitaban de tanto en tanto ante ese tic tac que no se detenía. "Algo le habrá pasado", murmuró en soledad. "¿Será por el trabajo? ¿Estará enfermo?" -y su mente se cubría de remolinos en conflicto. "Si tiene mi número de teléfono ¿por qué no me llama?
   Los minutos y las horas se sucedieron. La oscuridad hacía menos visible su habitación, no quería luces. Sólo permitió a un velador de pié con una pantalla floreada  de cono truncado, que fuera su guía. Se había  transformado en una zombi hasta quedar del todo adormecida sobre la fría cama. Se despertó a la madrugada, buscó su piyama, se cambió de ropa y volvió a cerrar los ojos para quedarse profundamente dormida.
   Al despertar seguía con la ilusión de verlo llegar. Su casa parecía más vacía que nunca, al igual que su estómago, pero no sentía hambre. Encendió su computadora en busca de noticias, aunque no consiguió más que deambular por páginas y páginas, sin interés más que aquella visita truncada por el destino, o vaya uno a saber por qué.
   Cuando se enteró del motivo del desencuentro, fue tarde ese día para lograr una reacción positiva. Ya no tuvo ganas más que las de permanecer en la nebulosa gris. De a poco volvió a reconciliarse consigo misma y escribió este relato a modo de desahogo. ¿O es que no sabes que la escritura es un escape y sirve de terapia a los sentimientos?
   Por suerte, los nubarrones fueron desapareciendo paulatinamente y su vida recobró la normalidad, haciendo posible que el amor vuelva a posarse sobre su corazón, con el amor de ese hombre que aquel día no la hizo sentir feliz.