domingo, 8 de octubre de 2017
EL MANTO DEL RÍO
Casi desvanecido, Heraldo, fue volviendo la cara despacio como si el aire estuviera viscoso.
Se quedó tieso y pensó
- No hay vida para sustituir la pérdida, ni siquiera un elemento inventado-
Ni una lámpara ni una vela para iluminar la noche cubierta por un gigantesco manto negro.
Ella ya había cumplido, y exilada de sus deberes diurnos se exhibía como un secreto, ese del que todos lo saben pero del que nadie habla.
En la negrura del manto, sin el rutilar de las estrellas, en ausencia de la luna, dormitaba el río escondiendo el sonido cantarino esta vez sin melodía, melodía que acompañó al claro del día, ese que ahora permanece en su exilio banal.
Heraldo paladeaba una idea, que el río temía a la noche.
Se esforzó para evitar el pensamiento y siguió, allí tumbado, con la mirada hacia las estrellas, que decididas comenzaron a vestir el firmamento para quitar el miedo al callado río.
Malania
sábado, 30 de septiembre de 2017
CÓMO OLVIDAR
Tu presencia en mi
vida
ha dejado huellas tan
profundas
que cuando la lluvia
arrecia
la soledad sangra contraída.
Los recuerdos laten en cadena
mi cabeza apoyada
sobre tu hombro derecho
dormitando en viernes
tempranero
o en lunes de siesta
sobre mi amplio y florido lecho
mis cabellos cosquillean tu cara
y tus yemas
suavemente los separan
con caricias y ademanes insinuantes.
En días de lluvia o de pleno sol -que más da-
quisiera robarle un jueves a Lugano
o un martes a Retiro
y por qué no un miércoles
al acto escolar de primavera
en festejo anticipado y de antemano.
En sábados mañaneros
te busco entre las letras
de tus bellas poesías
y en el recuerdo de los domingos
el olor al rocío de las araucarias
cortadas a ojo de hombre
en verdes galerías
frente al enorme edificio
en la esquina de San Juan y Directorio
y así te recuerdo día a día
de lunes a domingo.
Malania
lunes, 25 de septiembre de 2017
TU BELLA SONRISA
Una calle estrecha, profunda y oscura, techada únicamente por el brillo de las estrellas En la negrura de la noche una espada bailotea como duende de luna nueva.
De día el temor desaparece y el sol cae de plano sobre los patios y la luminosidad del astro rey es dominante.
Algunos habitantes perplejos bajo el calor y la luz, tratan de entender las curiosidades de la vida, en pleno domingo a mediodía.
Un día igual a éste, ella dormitaba en horas de siesta y balbuceaba.
-No quiero pensar
no quiero recordar
no quiero llorar
ni tampoco volar.
Pero se quedó dormida y voló
con su mente pintada de blanco
y en su vuelo lo pintó de verde
un verde esperanza
una esperanza posible
de que un día podría tenerlo.
Y lo pintó de rosa
en campos de flores silvestres
todas sin espinas
y en suelos de rocas.
También lo pensó de rojo
hasta que el sol se desplomó
y lo vio en las flores
al borde del camino agreste
y en los jardines cercanos
en la espléndida campanilla
y así en ese rojo fogoso
él le sonrió
desde esa preciosa flor.
Malania
domingo, 24 de septiembre de 2017
CARICIAS
Entre otras especies, abigarradas
estaban allí en el portal
en macetas, enraizadas
declamándose juramentos indecentes
Con argucia de gacelas
mecidas por el viento
se acariciaban en secreto
se siseaban entre sí
cuando caía la noche y decaía la brisa
Más tranquilas, las estrellas estaban
sobre el piso mojado
por la lluvia demorada
por la noche sin luna.
Breve crepúsculo arremetió
en hilo de luz las sorprendió
besándose con el viento.
Esa noche no hay dormido
pero sí, han soñado.
Malania
sábado, 23 de septiembre de 2017
PERFUME
Mi rosa amarilla
contemplada y codiciada
Ella la cuida
no dejará que nadie la toque
Su perfume se expande
inunda el aire
de ventanas abiertas
Atrae a una abeja
que lleva en sus patas
el polen a su panal
para fabricar la miel.
Malania
contemplada y codiciada
Ella la cuida
no dejará que nadie la toque
Su perfume se expande
inunda el aire
de ventanas abiertas
Atrae a una abeja
que lleva en sus patas
el polen a su panal
para fabricar la miel.
Malania
sábado, 16 de septiembre de 2017
DESEO LATENTE
Si pudiera ser ella
para contemplarte en la noche
o en horas de siesta
para peinar tus cabellos
reflejar tu mirada
y aliviar tus angustias
decirte que eres único
que cada línea de tiempo
no marca vejez
solo traza huella
que indica experiencia
Si pudiera ser ella
la que advierte tormentas
y alerta ante la lluvia
para que no te haga daño
y puedas descansar oculto
en tu lecho al viento
bajo nubes grises
tras campos desiertos
llenos de silencios
Quisiera ser ella
la poderosa luna
del brillo de tus ojos, espejo
de tu sonrisa el reflejo
porque tú has sido
y sigues siendo mi sol.
Malaniamartes, 22 de agosto de 2017
CIELO SIN LUNA
De repente se volvió una
niña, la niña mora, en una casa vacía donde
flotaba inseguro el aire húmedo, entre
el calor y el frío de un suelo sin piso, descubierta y sin techo bajo el cielo sin luna iluminado solo por algunas estrellas.
De pronto irrumpió en la
Bahía desierta, una pequeña nave y después otra un poco mayor, ubicándose
sigilosamente proa contra proa, como amantes que hubieran aprendido juntos todos
los trucos de la nocturnidad
La niña aguzó sus sentidos
para distinguir aquella voz áspera que se entremezclaba con el vaivén de las
olas.
¬ Dejaremos el elemento
inventado en aquella casona abandonada ¬escuchó
detrás de una montaña de escombros para no ser vista¬
Prefirió no moverse en esa
noche desapacible, hasta quedarse dormida.
Cuando despertó no pudo más que
llorar de alegría, él estaba allí con la voz cambiada por el mal tiempo, y
consigo, el elemento inventado, esta vez
descubierto bajo una gran manta. Era su regalo de cumpleaños.
Malania
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